Acción
que produce el mar sobre la línea de costa.
La dinámica marina la llevan a cabo las olas ayudadas por
mareas y corrientes litorales.
Las mareas
son producidas por la atracción gravitatoria entre la Luna,
la Tierra y el Sol.
Son movimientos regulares y periódicos que consisten en ascensos
y descensos del nivel del mar.
Cuando la marea está alta es la pleamar. Cuando esta baja
es la bajamar. Esto se aprecia muy bien en las costas.
Las corrientes que producen las mareas, de flujo de agua hacia la
costa y reflujo o retirada de agua desde la costa, transporta materiales
a lo largo de ella. Son las corrientes de marea.
Las olas son
el resultado del rozamiento entre el viento y la superficie del
agua.
Las partículas de una ola describen un movimiento circular.
Cuando la ola llega a un fondo poco profundo, se crea una deformación
en la trayectoria, disminuye la longitud de onda, aumenta la amplitud,
la ola deja de ser estable y rompe sobre la costa.
En las costas acantiladas hay erosión al romper la ola contra
las rocas y comprimir el aire que hay entre las diaclasas. Al retirarse
la ola habrá descompresión y luego compresión
con la siguiente ola.
También hay disolución de la roca con el agua y abrasión
por los materiales detríticos que transporta.
Las olas remueven multitud de piedras sueltas en la base del acantilado,
lo que produce un socavón.
El resultado, a lo largo del tiempo, es un desplome de la parte
alta, lo que produce el retroceso del acantilado y la creación
de un fondo plano recubierto de piedras, la plataforma de abrasión
marina.
La plataforma se inunda durante la pleamar y queda al descubierto
en bajamar.
El retroceso del acantilado dejará de producirse cuando la
acción del oleaje sobre él, no sea eficaz porque la
plataforma de abrasión sea muy ancha.
El acantilado se erosiona más en la parte donde los materiales
son más blandos. Por tanto se crean costas con formas diferentes
como calas, islotes, arcos naturales.
La energía que transporta la ola, está repartida homogéneamente
en todo el frente de la ola.
En las costas con salientes, la ola choca antes en éstos,
concentrando más la energía y atenuándose en
las ensenadas, por lo que se crean corrientes de deriva que se desplazan
desde los lados del saliente a las playas.
En las costas bajas el oleaje pierde energía poco a poco,
porque el fondo tiene una suave pendiente hacia el mar. Los materiales
más gruesos de la abrasión costera son llevados más
allá de la plataforma litoral, formando las terrazas
marinas.
Las arenas
se depositan formando playas; las más gruesas en
la parte alta de la playa, formando el cordón litoral.
En la mayoría
de las costas, las olas se acercan a la playa con un ángulo
oblicuo, en lugar de hacerlo de forma paralela, pero al llegar a
aguas poco profundas, como la velocidad de las olas va disminuyendo
progresivamente, tienden a hacerse paralelas a la costa. Este fenómeno
se llama refracción de las olas.
A pesar
de ello, las olas tienden a llegar a la playa de forma oblicua arrastrando
cantos y arena. Cuando la ola pierde energía, el agua se
retira de la playa hacia el mar, siguiendo la pendiente del fondo
y ayudada por la fuerza de gravedad. Las partículas son arrastradas
hacia el mar y quedan en posición lateral con respecto a
la que tenían en un principio. Este proceso se llama deriva
de playa. Es un proceso muy importante en la evolución
de la línea de la costa. En él, la multitud de partículas
de arena, se desplazan grandes distancias a lo largo de la costa
ya que son innumerables las olas que llegan a la playa y casi siempre
con una dirección predominante.
Los tipos de
costa que se pueden formar dependen de si los procesos que predominen
en ellas son de erosión o de sedimentación.
- Costas de
erosión
- Fiordos,
originados por la inundación de antiguos valles glaciares
- Rías,
que son antiguos valles fluviales inundados y los acantilados.
- Costas de
sedimentación
- Playas
- Marismas.
La marisma es una llanura en la línea de costa, donde
el lado adyacente al mar se inunda periódicamente de
agua, teniendo influencia marina y continental por la desembocadura
de un río.
El continente
a lo largo del tiempo puede emerger o hundirse variando la línea
de costa.
Se forman costas de hundimiento como los acantilados, terrazas costeras,
rías o fiordos y de emersión como las playas.
La desembocadura
de los ríos en la línea de costa puede dar lugar a
deltas y estuarios que también son formas de sedimentación.