Pérdida
de continuidad normal de la sustancia ósea o cartilaginosa.
El motivo es un esfuerzo por presión o tracción cuyas
intensidades superen la elasticidad del hueso.
El término es extensivo para todo tipo de roturas de los huesos,
desde aquellas en que el hueso se destruye amplia y evidentemente, hasta
aquellas lesiones muy pequeñas e incluso microscópicas.
Las fracturas dependen
de la intensidad del esfuerzo y de la resistenecia del elemento esquelético.
Hay fracturas debidas
a esfuerzos escesivos pero otras pueden ser debidas a enfermedades que
afectan a los huesos como osteoporosis, hipertiroidismo, raquitismo,
cáncer de hueso....
Si el hueso sale
al exterior se habla de fracturas abiertas, si no comunica
con el exterior se denominan cerradas.
Si el hueso no
se rompe pero se agrieta se llama fisura
