El calentamiento
es un proceso de acondicionamiento físico que prepara al organismo
para una sesión de esfuerzo físico.
Cuando un músculo
esta frío, los vasos sanguíneos que llegan hasta él
solo aportan la cantidad de sangre necesaria para mantener un nivel
de actividad que llamamos “de base”, pero a medida que vamos
haciendo trabajar a dicho músculo, estos vasos se van dilatando
permitiendo la llegada de más cantidad de sangre que transporta
oxigeno, glucosa y otros elementos necesarios para servir de combustible
a las células que forman las fibras musculares y que estas puedan
realizar su función.
Si iniciamos el
ejercicio intenso sin calentamiento previo, no damos tiempo a que se
produzca la dilatación de los vasos sanguíneos y, durante
esos primeros momentos, el músculo no podrá trabajar correctamente
por falta de combustible y tendrá menor capacidad tanto de contracción
como de estiramiento. De hecho, el mayor numero de lesiones musculares
que se producen durante el ejercicio de la elasticidad y flexibilidad
tiene lugar en estos primeros momentos del entrenamiento.
Podemos dividir
el calentamiento en dos partes.
Calentamiento
general
Puede consistir
en la realización de alguna actividad que produzca una elevación
de la frecuencia cardiaca, asegurándonos un mayor riego sanguíneo
de los músculos, así como un aumento de la temperatura
corporal.
Por ejemplo puede consistir en unos minutos de carrera, comenzando
con un trote suave para ir aumentando de forma progresiva la velocidad.
Calentamiento
especifico
Consiste en una
tabla de ejercicios que no contenga movimientos violentos y que haga
trabajar, de una en una o conjuntamente, las diferentes articulaciones
del cuerpo. Debería consistir en una serie de rotaciones así
como de movimientos de flexión y extensión que abarquen
la siguientes articulaciones:
- Cuello
- Hombros
- Columna dorsal y lumbar
- Caderas
- Rodillas
- Tobillos y pies
Cada ejercicio puede repetirse 10 veces.
El calentamiento
adecuado previene de lesiones musculares y articulares, además
de mejorar el rendimiento físico y la consciencia de nuestro
propio cuerpo para poder controlarlo mejor y conocer a fondo nuestras
habilidades y limitaciones.
Existe una gran
variedad de ejercicios de calentamiento, por lo que los nombrados a
continuación son tan sólo un ejemplo (Tomados de las técnicas
de Jerzy Grotowski).
Ejercicios
de calentamiento
-Caminar
rítmicamente manteniendo los brazos en rotación.
-Correr de puntillas para obtener sensación de fluidez y falta
de peso.
-Caminar con las manos en las caderas y las rodillas inclinadas.
-Caminar con las rodillas inclinadas, agarrándose los tobillos.
-Rodillas inclinadas, sosteniendo los dedos de los pies.
-Caminar con las manos extendidas al frente y las piernas rígidas,
como si fueran de palo.
-Estirar y rotar los pies y los tobillos en todas direcciones.
Ejercicios
para aflojar los músculos y la columna vertebral:
-Imitar
a un gato que acaba de despertarse y se despereza.
-Tratar de liberarse de una barra de metal en el pecho.
-Pararse sobre las manos, apoyado en la pared. Luego, abrir las piernas,
lo más que sea posible.
-Ponerse en cuclillas con la cabeza caída hacia delante y los
brazos sueltos entre las piernas.
-Con los pies juntos, flexionarse hasta tocarse las rodillas con la
cabeza.
-Rotación del tronco.
-Saltar con las piernas juntas.
- De rodillas, inclinar el cuerpo hacia atrás, hasta tocar
el suelo con la cabeza.
-Brincar imitando los saltos de canguro.
-Caminar con los talones.
Ejercicios
de la cara
-Mover
rápidamente las cejas.
-Cara de enojo vivaz.
-Sonrisa vivaz.
-Inflar y desinflar los carrillos repetidas veces, etc.
Respiración
-Respirar
sólo con el tórax.
-Respirar con el abdomen simplemente.
-Respiración total.
-Taparse alternadamente una narina y aspirar profundamente. Retener
durante varios segundos y luego soltar el aire por la boca. Repetir
estos ejercicios.
Ejercicios de calentamiento
de la voz
El objetivo del
calentamiento vocal es obtener un timbre vocal acústicamente
atractivo, a través del uso de una enorme variedad de gimnasia
vocal.
Los cantantes desarrollan regímenes distintivos apropiados
para sus necesidades personales, estos pueden variar considerablemente
con cambios en el aspecto físico, mental y emocional. Sin embargo,
la consistencia en la metodología general es muy beneficiosa.
Muchos cantantes comienzan calentando el cuerpo entero con varios
ejercicios físicos (por ejemplo de elongación, etc.).
Esto ayuda a aliviar la tensión muscular que interfiere con
la producción vocal, así como estimular la respiración
profunda la cual es necesaria para un buen soporte de la voz. Los
músculos de articulación que incluyen la mandíbula,
lengua, labios y el paladar suave, pueden relajarse con ejercicios
apropiados, los cuales pueden ayudar para activar el fluido de aire
del cantante (Consultar con tu maestro/a).
Antes de comenzar a explorar el potencial diario para resonancia vocal,
el cantante debe estar relajado. Si el cantante esta fatigado o no
se siente bien le será necesario energizarse para que pueda
proveer un adecuado aporte de aire al cantar. Algunos ejemplos de
ejercicios vocales:
1) Hay que tomarse
de 5 a 10 minutos para hacer este proceso. Siempre hay que comenzar
con unos cortos ejercicios de relajación para eliminar la tensión
de cuello y hombros: respiraciones profundas, rotación de cuello
y hombros, etc.
2) Con la ayuda
de un piano, comenzar a hacer escalas de 5 tonos con la boca cerrada.
Ejemplo: do, re, mi, fa, sol, fa, mi, re, do. Recuerda siempre partir
de tu voz hablada o registro cómodo.
3) Luego hay
que incorporar vocales a este mismo ejercicio, pero siempre en nuestro
registro cómodo. Eliminar toda tentación de hacer notas
altas mientras la voz se vaya poniendo a tono.
4) Estaremos
listos para cantar cuando la voz esté brillante y colocada
en la cara.