Las bombas
nucleares pueden causar una contaminación radioactiva
de la atmósfera muy importante.
El 89%
de la energía liberada en una explosión son
rayos x y gamma.
Esta energía es trasferida a otras fuentes, calor y
ondas de choque que contribuyen a la destrucción de
este tipo de artefactos.
Existen
varios tipos de bombas nucleares con diferentes potencias.
De fisión de uranio o de plutonio y de fusión
con diversa tecnología.
Las explosiones
atmosféricas producen nubes radioactivas de diferente
intensidad que viajan movidas por el viento y pueden alcanzar
zonas muy alejadas de la explosión.