El tratamiento del cáncer
se fundamenta en cuatro pilares: cirugía, quimioterapia, radioterapia
e inmunoterapia.
Otras posibilidades de tratamiento incluyen la hormonoterapia y el trasplante
de médula ósea.
El tratamiento debe ser multidisciplinario
en todos los casos, pues exige la cooperación entre distintos
profesionales: médico de familia, cirujano, radioterapeuta, oncólogo,
dermatólogo, neumólogo, ginecólogo, imagenólogo,
gastroenterólogo, etc.
Cuidados paliativos
Es la atención que se les da a los pacientes con objeto de mejorar
su calidad de vida. La meta no es la curación, sino tratar los
síntomas de la enfermedad, los efectos secundarios del tratamiento
y los problemas psicológicos, derivados. Uno de los aspectos
más importantes, aunque no el único, consiste en el tratamiento
del dolor.